Este proyecto se ubica en una parcela de gran extensión, con un ligero desnivel natural casi imperceptible, que permite una implantación suave y respetuosa con el entorno. La propuesta se concibe como un conjunto de módulos independientes —habitaciones amplias y luminosas— que se dispersan estratégicamente a lo largo del terreno, generando una experiencia de hospedaje íntima y en contacto directo con la naturaleza.
Más que un hotel convencional, este proyecto apuesta por una forma de alojarse relajada, pensada para quienes buscan tranquilidad, aire libre y desconexión. Cada habitación está pensada para ofrecer confort, manteniendo siempre una relación privilegiada con el paisaje rural que les rodea.
El conjunto se completa con una serie de edificios de uso común, como recepción, restaurante, cafetería y otras zonas de servicio. Estos espacios no solo articulan la vida diaria del complejo, sino que también fomentan el encuentro entre huéspedes, sin perder la sensación de calma y amplitud que define todo el proyecto.
Un alojamiento concebido para integrarse con el entorno sin imponer su presencia, donde arquitectura y paisaje se equilibran para ofrecer una experiencia serena y acogedora.
CONCEPTO



